BELLEZA INTERIOR

Hace unos años asistí a una de las charlas que ofrece Odile Fernández, médico y superviviente de un cáncer de ovarios en estado IV. En ellas transmite claros consejos, eso sí siempre precedidos de estudios que certifican sus cualidades. La parte a la que le otorga mayor importancia, no sólo como necesaria para superar un cáncer sino para evitarlo; es en la alimentación. La frase ‘somos lo que comemos’ es un fiel reflejo de lo que nos intenta transmitir Odile. Basta con seguir unos hábitos alimenticios correctos, evitando ciertos alimentos y aumentando el consumo de otros. Esto será un factor determinante en el desarrollo y evolución de la enfermedad.

Pero no queda sólo el cambio en la alimentación. Otro de sus consejos es el uso de cosmética ecológica para evitar la entrada de tóxicos al cuerpo, también recalca realizar algún deporte enfatizando en la prática de yoga y meditación como parte de una mejora en nuestra salud. Pero otra parte fundamental para un equilibrio en el cuerpo, es ser conscientes de conseguir una buena salud mental. Y este último punto es el que parece que resulta un poco más complicado.

Leyendo la entrevista a Odile Fernández titulada ‘Es importante lo que come tu cuerpo y tu mente’ que publicaba Diario Critico y que puedes leer aquí, vuelvo a recapacitar sobre la importancia y poder de nuestros pensamientos. Sentirnos bien, cubrir nuestras necesidades, sentirnos queridos, respetados, valorados ¿Quien no quiere vivir así? Todos verdad, estamos en constante búsqueda de aquello que nos hace felices. La felicidad para cada persona puede venir marcada por diferentes opciones. Puede que para unos la felicidad sea encontrar un trabajo, para otros ascender, otros incluso necesitan un aumento de sueldo para sentirse realizados. Así que; si analizáramos lo que hace feliz a cada persona obtendríamos una lista infinita, porque para cada uno alcanzar la felicidad vendrá determinado por conseguir unas metas o propósitos muy diferentes.

Ahora bien, pero si hacemos el análisis un poco más profundo, seguro que llegamos todos a la misma conclusión. Los seres humanos necesitamos el cariño de los que nos rodean, aunque tuviéramos el trabajo más deseado y perfecto del mundo, seguro que no nos sentiríamos igual de bien, si no lo vivimos junto a gente querida como la família, amigos, compañeros de trabajo.. Encontrar a personas que nos hacen felices, que saben sacar lo mejor de nosotros, que nos hacen sentir bien y nos valoran es más importante que la búsqueda del trabajo perfecto, la casa soñada o el capricho más caro. Eso seguro que ya lo sabemos, pero nos hace mucho bien recordarlo, tenerlo presente y valorarlo como se debe, a conciencia!

En general, las relaciones personales son lo que más valoramos en la vida, pero es cierto que es el aspecto más difícil de dirigir y el que nos puede llevar de la felicidad más absoluta a casi sin darnos cuenta a sentirnos preocupados, dolidos o incluso deprimidos. ¿Quien no se ha sentido decepcionado por el trato recibido de alguien a quien aprecias? o nosotros mismos ¿cuantas veces habremos hecho daño a alguien? Pero si la relación es fuerte, sincera y sobre todo hay un gran afecto detrás, todo se supera. El problema viene con aquellas relaciones que no sabemos manejar y que nos hacen daño. Con las que seguimos intentando una y otra vez que mejoren pero nos siguen haciendo daño.. es en estas donde debemos reflexionar, pensar y conocer si realmente nos traen algo bueno y si es sano seguir con ellas.

En la web de psicología La mente es maravillosa encontré esta frase:  ‘en ocasiones es necesario regalar ausencia a los que no valoran tu presencia’. Que frase ¿verdad? no es sólo una frase, dice mucho más de lo que está escrito. El alejarse de los que no te quieren supone plantar cara a situaciones que hacen daño, sentirse fuerte ante aquellos que te desprestigian, hablarles a los que te hacen callar y dejar de prestar atención a los que te hicieron daño. Puede resultar sencillo apartar a quienes te perjudican, pero no lo és, aunque lo que sí es, es necesario. Es un trabajo individual, duro y cercano que te adentra en ti mismo y te permite conocerte, valorarte y sobre todo ser libre para tomar las decisiones que te llevan a tu equilibrio personal.

Para Odile, su actitud y pensamientos positivos la llevaron por el camino correcto. Rodearse y sentirse protegidos por personas que realmente nos quieren, es el camino que también debemos tomar nosotros. Porque vida no hay más que una, debemos vivirla y disfrutarla con la mayor de las intensidades y junto a aquellos que valen la pena. No desaprovechemos nuestro fabuloso tiempo en relaciones imposibles. Porque TÚ vales mucho!

Esperamos que te haya resultado útil este post.

Gracias por dedicarnos tu tiempo!

 

 

 

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