LEGISLACIÓN EN COSMÉTICA NATURAL

El mundo sigue avanzado pero hay cosas que sin saber porqué siempre están rezagadas, obsoletas, faltas de información y ahí siguen sin resolverse. Este es el caso de la cosmética natural y la legislación, una pareja poco avenida que intenta mantenerse aún con sus diferencias irreconciliables.

REGLAMENTO EN COSMETICA NATURAL


Vamos a empezar por el principio, cualquier producto cosmético fabricado dentro de la Unión Europea debe regirse por el Reglamento (CE) nº 1223/2009 del Parlamento Europeo y del Consejo de 30 de noviembre de 2009.

Este reglamento contiene 71 puntos en los que se especifica a los fabricantes información sobre las normas y requisitos que deben constar en un producto cosmético para considerarse apto para el consumo humano.

De entre los puntos del Reglamento cabe destacar la ausencia de una definición clara de ‘cosmética natural’ y ‘cosmética ecológica’. Aunque a priori no parezca importante, la realidad es que la falta de estos términos, dificulta a los fabricantes una clasificación clara de sus productos dentro del mercado de cosmética y por tanto existe una desinformación al consumidor abrumadora.

¿Cómo diferencian los consumidores un cosmético natural de aquel que no lo es? Difícil, si únicamente nos basamos en el Reglamento especificado anteriormente.

Aunque ante todo existe el principio de prudencia en algunos de sus puntos como por ejemplo en los puntos 29,30 y 32  se especifica la falta de informes sobre los riesgos de los nanomateriales o de sustancias carcinógenas, mutágenas o tóxicas que aún conociendo su dudoso prestigio se permite su uso. Tremendo! ¿verdad? Estas son las cosas que cuestan de creer pero que desgraciadamente así son…

CERTIFICACIONES EN COSMÉTICA ECOLÓGICA

Certificados cosmética natural

Es por tanto, totalmente comprensible que los fabricantes de cosmética natural no se sientan en absoluto identificados con el Reglamento vigente y necesiten de otros instrumentos para formalizar  sus productos.

Fabricantes y distribuidores tenían sin lugar a dudas, que hacer algo para diferenciarse. Este fue el principal motivo por el que aparecieron las certificaciones ecológicas en cosmética. Aunque en alimentación el término ecológico sí está bien definido y legislado, en cosmética no sucede lo mismo.

Se pusieron manos a la obra ¿cómo? pues como con todo ‘la unión hace la fuerza’. Los fabricantes de diferentes países europeos se unificaron y crearon las certificaciones. Todas las certificaciones tienen en común:

  • Contienen una definición específica de los términos ‘natural’ y ‘ecológico’.
  • Se indica claramente los ingredientes aceptados y los que no.
  • Quedan prohibidos los ingredientes químicos, tóxicos, procedentes del petróleo, parafinas, perfumes sintéticos, parabenos.
  • No se aceptan ingredientes modificados genéticamente.
  • Los procesos productivos deben ser amigables y respetuosos con el medio ambiente.
  • Queda terminantemente prohibido testar en animales alguno de los ingredientes de una formulación así como el producto final.

La diferencia más clara en las certificaciones es la procedencia, los más destacados son los siguientes:

  • ECO-CERT , de origen francés tiene dos tipos de certificaciones ‘cosmética ecológica’ donde como mínimo un 95% de ingredientes debe proceder de agricultura ecológica y ‘cosmética natural’ para los productos que contengan un mínimo de un 10% de ingredientes procedentes de agricultura ecológica.
  • BDIH, es una etiqueta alemana que fué la primera que se creo para cosmética natural. Para conseguirla al menos el 60% de toda la gama de productos debe cumplir las directrices y normas de la asociación.
  • NATRUE, esta asociación no certifica sino que otorga esta etiqueta siempre y cuando se haya obtenido una certificación previamente. Existen tres tipos ‘cosméticos naturales’, ‘cosméticos naturales con parte orgánica’ y ‘cosmética orgánica’, dependiendo claro esta, del porcentaje de ingredientes naturales que contenga el producto.
  • BIO y ECO, estos sellos de nacionalidad francesa pueden obtenerse después de una certificación previa como Ecocert.

 

OTRAS NORMAS EN COSMÉTICA NATURAL Y BIO

STANPA

Tal y como hemos estado comentando en este post la falta de legislación especifica es significativa, por eso desde diferentes frentes intentan paliar esta escasez de recursos legales.

Para ello STANPA (Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética) está desarrollando una norma ISO para que todos aquellos productores de cosmética natural que se topan ante un vacío legal palpable, puedan acogerse a esta norma que da valor y notoriedad a un mercado cada vez más relevante.

La norma ISO en la que se ha embarcado la directora de STANPA es el proyecto ISO TC217 Organic and Natural ante la Organización Mundial de Normalizacion (ISO).

Esta norma esta formada por dos partes una de ellas la norma ISO 16.128 ya redactada que define todos los términos exhaustivamente en cosmética natural y ecológica. Aunque todavía en fase de desarrollo, en la segunda parte de la norma se especifican los porcentajes y formulaciones del producto final.

DISTINGUIR PRODUCTOS SALUDABLES DEL RESTO

Cosmética BIO saludable

Tanto los certificados que encontramos adheridos a las etiquetas de los productos (BDIH, Natrue, BIO, ECO, EcoControl…), como la norma ISO pretenden desmarcar a los productos naturales del mercado de la cosmética en general.

Conseguir además que los consumidores puedan estar informados y dar a conocer la cosmética que es realmente natural. Ser capaces de desestimar aquella que solo trata de asemejarse a la natural por sus logotipos, imágenes o el uso de determinadas palabras como ‘natural’, ‘ eco’… pero que sus formulaciones e ingredientes en nada pueden compararse con productos bio y ecológicos.

Desde todos los organismos tanto los certificadores como STANPA o incluso distribuidores y comercios, todos tenemos un gran papel en la difusión de información fiable sobre los beneficios y bondades de los productos de higiene y cosmética natural.

Productos que son capaces no solo de ofrecernos una mejora de nuestra belleza exterior sino que además influyen en la salud, un aspecto que no siempre se tiene en cuenta y que es indiscutiblemente vital.

Esperamos que te haya resultado útil este post.

Gracias por dedicarnos tu tiempo

 

 

 

 

 

 

   

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